Paros en Freeport, Cerro Verde y Yanacocha: Buscando soluciones
La producción del cobre y su precio internacional se podrían ver afectados por la huelga en la segunda mina más grande del mundo, Freeport McMoRan Copper & Gold Inc, en Indonesia, que junto a la paralización de la mina Cerro Verde en Perú, empieza a preocupar seriamente a los inversores vinculados al metal rojo.
Tras el anuncio de Freeport – Indonesia, respecto a que había elevado su producción pese a esta paralización, ahora ve agudizarse el problema al tener que paralizar sus actividades forzadamente, como prevención por medidas de seguridad, ante un posible boicot, debido a que el ducto que transportaba el concentrado del mineral fue cortado, en momentos en que se cumple más de un mes de la paralización de sus trabajadores de la mina de Grasberg.
Freeport-McMoRan Copper & Gold está considerando -incluso- el cierre por un largo plazo de su mina Grasberg para salvaguardar sus activos de miles de millones de dólares, mientras lucha con uno de los peores paros laborales en la historia de la industria minera de Indonesia.
En el caso del Perú, por su parte el Gobierno dijo que Freeport-McMoRan está cometiendo una "infracción grave" al reemplazar con obreros voluntarios a los mineros que llevan más de 15 días en huelga, paralización que estaría impactando la producción de la mina que extrae el 2 por ciento del cobre mundial.
La expectativa sobre una solución a este conflicto con la intermediación, y la prueba de fuego al gobierno de Ollanta Humala, sería concertar para llegar a un desenlace coherente con la política de inversión extranjera que ha promovido el Perú en los últimos años y cuyos resultados favorables palpa nuestra economía.
Garantizar un ambiente competitivo en el sector más importante de la economía peruana, clave para los ingresos de las exportaciones, debe ser la prioridad del gobierno.
Si bien el ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi sostiene que es un tema netamente laboral, no sería deseable que deje avanzar este conflicto, en momentos en que otras importante mina como Yanacocha, también tuvo que paralizar su producción debido a las manifestaciones de sus trabajadores, quienes piden más atención social y empleo de mano de obra local en la citada minera.
La gestión y distribución de las ganancias que deja la minería al Estado peruano deben ser supervisadas muy de cerca de modo tal que la población se vea favorecida, para que luego no culpen a las mineras de esta situación y se reinstalen los conflictos sociales ya conocidos. Asimismo, debe promoverse la capacitación en los poblados aledaños a las zonas de influencia de las mineras, donde existe una carencia de mano de obra calificada para la minería.
No caigamos en los errores del pasado, el sector minero requiere desarrollarse en un ambiente propicio, tengamos en cuenta que cada día que pasa el Estado peruano pierde cerca de 500 mil dólares por cada paralización de este tipo que se produce en el país.



